La situación en Bolivia es crítica debido a los bloqueos de carreteras que impiden el acceso a alimentos y medicamentos, afectando gravemente a los hospitales.
Se reporta escasez de oxígeno, obligando a racionar su uso y poniendo en riesgo la vida de pacientes internados.
Los bloqueos, iniciados por huelgas, involucran a sindicatos, mineros y trabajadores del transporte, y han generado escasez de combustible.
El presidente Rodrigo Paz reconoció errores en la gestión económica y se espera un cambio de ministro de Trabajo tras la renuncia del anterior en pocas semanas.