El senador estadounidense Marco Rubio afirmó que Cuba aceptó una oferta de Washington de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria. Sin embargo, no está claro si La Habana avaló las condiciones impuestas por la administración Trump, que exigen que la ayuda sea controlada por organismos independientes.
Estos ofrecimientos ocurren mientras Estados Unidos acusó al expresidente Raúl Castro por el asesinato de cuatro personas y la destrucción de dos avionetas en 1996. La administración Trump busca evitar que la ayuda humanitaria caiga en manos del gobierno cubano o sus empresas militares.