Estados Unidos imputó formalmente a Raúl Castro por el homicidio de cuatro personas, tres de ellas ciudadanas estadounidenses, en 1996, cuando ordenó derribar dos aviones de una ONG humanitaria. Podría enfrentar la pena de muerte o cadena perpetua.
La imputación coincide con el día de la independencia de Cuba y se da tras un mensaje de Marco Rubio al pueblo cubano. Se advierte que si el régimen cubano insiste en su postura, el resultado podría ser similar al de la captura de Nicolás Maduro.