La situación en Bolivia es crítica debido a bloqueos que afectan el suministro de mercadería, alimentos y medicinas.
La inflación del 20% está impactando fuertemente el bolsillo de los bolivianos, cuyos sueldos promedian entre 300 y 400 dólares.
Existen dos tipos de manifestantes: los que protestan políticamente por la situación post-Evo Morales y aquellos que reclaman por la subida de precios y la escasez de insumos básicos como el pollo.
El presidente Rodrigo Paz enfrenta una crisis institucional a seis meses de asumir, con reclamos de grupos de izquierda que apoyan a Evo Morales y piden su renuncia, mientras que otros sectores piden que continúe su mandato pero solucione los problemas económicos.
El gobierno prometió un diálogo pero aún no hay fecha, lo que genera malestar en sindicatos y trabajadores.