La Corte de Apelaciones de París declaró culpables de homicidio involuntario a la aerolínea Air France y al fabricante Airbus por el accidente aéreo del vuelo Río-París en 2009, que cobró la vida de 228 personas. Ambas empresas fueron multadas con 225 mil euros y anunciaron que apelarán la decisión.
La justicia francesa determinó que Air France no habría formado adecuadamente a sus pilotos y que Airbus subestimó la gravedad de la falla causada por el congelamiento de los sensores de velocidad. La sentencia, que llega 17 años después de la tragedia, busca dar razón a las familias de las víctimas ante la "brutalidad insoportable" del siniestro.