Las autoridades bolivianas despejaron con gases lacrimógenos una ruta central en La Paz, tras días de protestas. El objetivo era asegurar un corredor humanitario para el abastecimiento de oxígeno medicinal, alimentos y combustibles a los centros de salud.
La medida se tomó en medio de una escalada de la crisis social que ya lleva tres semanas de protestas ininterrumpidas. El expresidente Evo Morales se encuentra prófugo en el país.