En el Atlántico Sur, el canto de las ballenas y delfines unió a estos animales con los seres humanos durante milenios, ocupando aspectos centrales en la cosmovisión selknam.
Se describe a las ballenas jorobadas como parte del grupo de las ballenas rorcuales, caracterizadas por pliegues en la garganta, y se menciona que se encuentran en prácticamente todos los mares del mundo.