La situación en Avenida Corrientes y Guardia Vieja es mixta: algunos edificios tienen luz, mientras que otros, como un kiosco, continúan operando con luz de emergencia. Las clases en el Normal 7 siguen suspendidas.
Los comerciantes expresan su preocupación por la extensión del corte y la pérdida de mercadería. La falta de suministro eléctrico afecta la operatoria de los negocios y la rutina de los vecinos, quienes ven a estudiantes regresando a sus casas ante la imposibilidad de asistir a clases.