Se critica al gobierno de Milei por considerarlo misógino, basándose en decisiones como la reformulación de políticas públicas para mujeres.
Se menciona el proyecto de ley de denuncias falsas, financiado por personas con conflictos legales por abuso sexual, y se cuestiona la reducción del Ministerio de la Mujer a una secretaría, así como la desfinanciación de programas como el ENIA, que combate embarazos adolescentes.