Se acusa a Victoria Villarruel de traición a Javier Milei, basándose en su apoyo a un aumento para jubilados que implicaba un fuerte costo fiscal y en declaraciones públicas consideradas poco serias.
Se describe a Villarruel como una mujer vanidosa, trepadora y arribista, proveniente de un nacionalismo católico radicalizado, que no confiaría en el liberalismo y vería el fracaso de Milei como una oportunidad.
Se menciona su habilidad política, su contundente debate con Agustín Rossi y su posible aspiración a ser una alternativa futura, a pesar de las diferencias ideológicas con Milei (ultracatólica vs. liberal).