A 41 años del asesinato de Diego Fernández Lima, la familia continúa luchando por justicia y se reabren hipótesis sobre lo sucedido.
La hermana de Diego relató cómo era él en su juventud, describiéndolo como un joven amigable, alegre y divertido, querido por todos sus compañeros de colegio y del club Excursionistas.
La familia se enteró de la implicación de Christian Graff, compañero de colegio de Diego, gracias a testimonios de otros compañeros. Hasta ese momento, desconocían por qué Diego se encontraba en la casa de Graff.
La hermana de Diego enfatiza la necesidad de que la madre y la hermana de Graff hablen, ya que considera que alguien sabe la verdad sobre lo ocurrido en esa casa y que la justicia necesita más pruebas para avanzar.
La lucha de la familia se intensifica al recordar que la vida de Diego fue arrebatada injustamente. Además, mencionaron que el padre de Diego murió en un accidente mientras lo buscaba, lo que ha significado un trauma adicional para la familia.