La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que el conflicto entre Irán y Estados Unidos podría llevar el estrecho de Hormuz a una "zona roja", con escasez de oferta de petróleo si no se resuelve rápidamente.
El director ejecutivo de la AIE, Fatid Birol, señaló que la demanda de petróleo aumenta en julio y agosto, y la falta de una solución duradera podría impactar gravemente el mercado.
Ante esta situación, Emiratos Árabes Unidos avanza en la construcción de un nuevo oleoducto que reduciría la dependencia del estrecho, con un avance cercano al 50% y fecha de finalización prevista para 2027.
El ministro de Energía emiratí, Sultan Al-Jaber, calificó el cierre de Hormuz como la interrupción de suministro más grave, afectando no solo al petróleo sino también a fertilizantes, plásticos y bienes de consumo, con repercusiones globales.