Aquel que se revela contra Dios cae al fondo del abismo. El deseo de Satanás era ser semejante a Dios, pero cayó en desgracia. En cambio, a los hijos que creyeron en Él, Dios les regalará la semejanza a Él cuando venga y aparezca.
Cuando Él se manifieste, le veremos tal cual es. La Biblia dice que ahora vemos al cielo oscuramente como en un espejo, pero cuando Él se manifieste, seremos transformados en la misma imagen de gloria en gloria por el Espíritu de Dios en nosotros.
El diablo tiene bronca porque usted tiene un privilegio que Dios le dio de regalo: ser semejante a Él. Lo que el diablo quiso y lo mandó al fondo del abismo, Dios se lo regala a sus hijos.