La especialista Elia Smith explicó qué son los registros akáshicos, definiéndolos como el "disco rígido del alma" donde se almacena toda la información de vidas pasadas, el presente y posibles futuros. Aclaró que no son predictivos debido al libre albedrío.
Smith detalló que la apertura de registros no solo brinda información, claridad y orden, sino también sanación. Ubicó esta información en el ADN y en campos sutiles, describiendo sensaciones físicas como alivio y claridad al recibirlas. Desvinculó los registros de dogmas religiosos, pero los conectó con lo espiritual.