Se aborda la situación de Ramiro Marra, presentado como la "primera guillotina" en la interna del gobierno. Sus declaraciones sugieren haber sufrido mentiras y haber guardado silencio por la estabilidad del país, enfatizando la lealtad a las ideas y la verdad por sobre los "negocios".
Se plantea la incógnita de por qué Marra fue desvinculado y por qué Javier Milei no lo defendió. Se sugiere que esta situación se enmarca en una interna con Karina Milei.