Se profundiza en la interna del gobierno, donde se expone al propio presidente Javier Milei en una disputa que se origina por la creación de un tweet.
Se cuestiona si la exposición se debe a la interna o a que La Libertad Avanza es un partido digitalmente nativo, acostumbrado a las discusiones en redes.
Se señala que la disputa por espacios de poder se hace evidente, y que la situación expone al presidente en un tema "recontra infantil" como es la autoría de un tweet, lo que genera desconfianza y división.