El Puente Alsina, que conecta la Ciudad de Buenos Aires con la Provincia de Buenos Aires (Pompeya con Valentín Alsina, Lanús), se encuentra en un estado deplorable, siendo intransitable en algunos tramos debido a la presencia de enormes pozos.
Vecinos y automovilistas advierten sobre la situación, describiendo los baches como "cráteres" que obligan a los conductores a realizar maniobras bruscas para esquivarlos, generando demoras y riesgo de accidentes. Las obras realizadas hasta el momento se limitan a pintura, sin abordar los problemas estructurales serios del puente.
La estructura, construida en la década del '30, presenta partes de hierro a la vista y capas de cemento deterioradas. La falta de mantenimiento histórico en la calzada central contrasta con reparaciones externas en las bases. La visibilidad nocturna agrava el problema, y los controles de tránsito implementados por la Policía Federal por la tarde generan cuellos de botella aún mayores, habiendo provocado choques en ocasiones anteriores.