Se llevó a cabo una persecución policial de más de 10 kilómetros en la ruta 65, que culminó con la detención de un conductor oriundo de Tucumán. El operativo se inició al detectar un auto gris circulando sin patente.
El conductor ignoró las directivas de los uniformados, aceleró y se dio a la fuga, recorriendo diversas calles y rutas. Finalmente, el vehículo fue interceptado y el conductor detenido, iniciándose una causa penal por daños y resistencia a la autoridad.