Gabriel Prosperi y su equipo intentan ingresar a la Plaza Murillo, el centro neurálgico del poder político en La Paz, para mostrar la situación del Palacio Quemado y el Palacio del Congreso. A pesar de la fuerte presencia policial y militar, logran acceder tras una breve espera. Se observa la arquitectura de la ciudad, con construcciones antiguas y un notable "tendal" de cables aéreos.
Se describe el ambiente en la Plaza Murillo, destacando la imponente catedral y el monumento a Murillo, héroe nacional. La zona está fuertemente custodiada, evidenciando la tensión política y social que atraviesa el país. Se menciona que el presidente reside en Tarija y no utiliza la residencia presidencial en La Paz.