El periodista Javier Mosso relató haber sido agredido con un piedrazo en la cabeza mientras cubría el cierre de una clínica clandestina. El hecho ocurrió en el momento en que se colocaban las fajas de clausura.
Mosso describió el impacto como brutal, sintiéndose "grogui" y con problemas de cervicales. Afortunadamente, la piedra no impactó directamente en la nuca y solo le causó un raspón. El agresor, un hombre con buzo gris y pantalón negro con tiras rojas, habría arrojado la piedra de manera irresponsable contra la multitud.
El incidente ocurrió cerca de una casilla de colectivos, y se presume que la piedra pudo haber sido amortiguada por algo antes de impactar al periodista. La agresión se produjo en un contexto de tensión, con manifestantes enfurecidos por la presencia de personas dentro de la clínica.