Una clínica en González Catán fue clausurada tras una jornada de extrema violencia. La situación escaló a partir de una denuncia por presunta mala praxis que habría causado la muerte del padre de un damnificado, identificado como Damián.
Se produjo una brutal golpiza a Damián por parte de una patota, presuntamente vinculada al dueño de la clínica, que incluyó a hijos de este último. La policía intervino y se generó una trifulca cuando la patota intentó escapar durante el operativo de clausura. Tres personas fueron detenidas, incluyendo a Damián, quien reclamaba justicia.
La clínica operaba de forma clandestina, con médicos sin título, adulteración de títulos, ejercicio ilegal de la medicina, farmacias clandestinas y ambulancias sin patente. Se investigan casos de lesiones y muertes de pacientes. La justicia continúa con la investigación y se esperan más definiciones sobre los seis detenidos y cinco aprendidos.