María, una persona electrodependiente, se encuentra en una situación desesperante al no poder utilizar su respirador ni cargar elementos esenciales debido a la falta de suministro eléctrico y un generador insuficiente.
A pesar de pagar la factura de luz, sigue sin servicio desde el 6 de febrero, cuando se incendió el cuarto de medidores.
El generador con el que cuenta es muy pequeño y solo permite cargar dos lamparitas, impidiendo el uso de aparatos médicos vitales, lo que genera una profunda indignación.