La investigación sobre la muerte de Isaac Andik apunta a un posible homicidio. Las pericias sobre la huella del supuesto resbalón no encajan con una caída natural, sugiriendo que habría sido simulada. La suela del zapato habría sido refregada hasta en cuatro ocasiones.
Además, las manos de Isaac Andik no presentaban heridas, lo que indicaría que intentó apoyarse para evitar una caída provocada por un empujón. El móvil del crimen podría estar relacionado con la herencia y la intención de Isaac Andik de cambiar su testamento para destinar gran parte de su fortuna a una fundación benéfica, una decisión que no habría sido del agrado de su hijo, Mario.