Moria Casán relata la confusión generada en torno a los Martín Fierro, donde muchas personas la felicitaron creyendo que ella había ganado un premio. Explica que esto se debe a lo mucho que se habla del "empoderamiento" y a la expectativa generada por su participación.
Casán menciona que, si bien existía la posibilidad de un empate con Georgina Barbarosa, el foco de atención se centró en la premiación de Wanda Nara. Expresa su gracia ante la confusión del público y aclara que ella no ganó el premio.
Comenta sobre su atuendo en la gala, un vestido blanco con miriñaque, y su deseo de haberlo quitado en cámara. Menciona que su nieto la acompañó y disfrutó de la fiesta, y que ella la pasó muy bien, sin tensiones, disfrutando de la alegría del evento.