Se analizó el gesto de Georgina Barbarosa al abrazar a Moria Casán durante los Martín Fierro, interpretándolo como un acto de grandeza y un intento de cerrar conflictos pasados.
A pesar del abrazo, se señaló que Georgina Barbarosa mantenía su postura de no perdonar a Moria Casán, y que el gesto podría haber sido más por show televisivo que por reconciliación genuina. Se destacó la importancia de este momento como uno de los puntos álgidos de la noche.