Organizaciones sociales y políticas se concentraron frente al domicilio de Cristina Kirchner para brindarle su apoyo, en un evento que fue descrito como una "fiesta" con fuegos artificiales.
La concentración generó preocupación por posibles alteraciones al orden público, aunque se intentó mantener la calma. El evento se llevó a cabo en un contexto de múltiples internas políticas que, según el análisis del programa, terminan por opacar otras noticias relevantes.