Mauricio Macri analizó el liderazgo de Javier Milei, describiéndolo como "absolutamente emocional" y comparándolo con un "profeta".
Macri sugirió que Milei tiene poco entusiasmo por la implementación de políticas y que se ve a sí mismo de esa manera, similar a como él se sintió en sus marchas.
Estas declaraciones surgen en un contexto de tensiones internas dentro del oficialismo, donde también se menciona la "emocionalidad" de Milei según Patricia Bullrich.