Altos mandos militares israelíes tienen una preparación óptima para reaccionar ante posibles amenazas, utilizando la mejor tecnología del sector.
La visita a los puestos de avanzada en la frontera se concentró en la renovación e inversión económica, así como en la construcción de una barrera de seguridad y vigilancia. La frontera oriental, que limita con Jordania, Siria e Irak, es considerada un corredor sensible por la posible infiltración de grupos armados.