El canciller de Israel, Guido Onzar, criticó duramente al ministro de seguridad nacional, Itamar Ben-Gir, calificando sus acciones de "aberración" y "vergüenza".
Onzar señaló el daño causado al estado israelí y el desprecio por los esfuerzos de profesionales y soldados. Se explica que Ben-Gir pertenece a un partido de extrema derecha ("Poder Judío") que promueve un estado supremacista judío, en contraposición al modelo liberal y democrático de Israel. A pesar de tener solo 6 escaños en el parlamento, su presencia en el gabinete de Netanyahu se debe a la necesidad de formar gobierno.