Fuertes inundaciones en China han destruido un puente y afectado a otro, mientras que en Japón, el histórico templo Aijoin de Hiroshima, con más de 1200 años de historia, se incendió y quedó reducido a cenizas.
La "llama eterna" del templo, que ardía desde el año 806, se habría originado por la misma llama que inició el fuego. Este hecho ha causado gran dolor en la comunidad y en la religión en Japón.
Las autoridades investigan el origen del incendio, que podría estar relacionado con la llama que se mantenía encendida desde hace más de un milenio, un símbolo espiritual y religioso de gran importancia.