Las lluvias torrenciales en el sudoeste de China han causado una catástrofe, dejando al menos 22 víctimas fatales y una cifra creciente de desaparecidos. Las intensas precipitaciones, que comenzaron el martes y continúan este miércoles, provocan desbordes de ríos y daños estructurales.
Las labores de búsqueda de los desaparecidos se ven dificultadas por las condiciones climáticas adversas. La situación es crítica y se teme que el número de víctimas siga aumentando.