La policía de la provincia de Buenos Aires trabaja en la clausura de la clínica Trucha en González Catán, tras los incidentes ocurridos. Los vidrios del frente del lugar quedaron destrozados como consecuencia de las pedradas, que fueron protagonizadas por familiares de víctimas y expacientes del centro médico.
Hasta el momento, hay seis detenidos. Cuatro personas fueron aprendidas ayer, y se suman dos detenidos de hoy por los disturbios. La clínica funcionaba con servicios de áreas protegidas y varias escuelas de la zona tenían contratados estos servicios, quedando ahora sin cobertura de salud ante emergencias.
Se conoció la declaración de una médica cubana que trabajaba en la clínica. Si bien poseía título de médica obtenido en Cuba, no contaba con la homologación necesaria para ejercer en Argentina. Sin embargo, ejercía utilizando el sello y la firma de otro profesional. Esta era una de las modalidades de funcionamiento, además de las denuncias de otros profesionales, como una médica que inició la investigación por adulteración de sellos y cambio de especialidades.