Una clínica en González Catán, operando ilegalmente y con médicos cuya identidad fue usurpada, fue clausurada tras incidentes violentos.
Se reportaron detenciones de personas vinculadas a la organización, incluyendo individuos con antecedentes por robo y asesinato, y la agresión a familiares de pacientes fallecidos.
La Municipalidad de La Matanza se desvinculó de la habilitación de la clínica y la designación de médicos, atribuyendo responsabilidad a la Autoridad Sanitaria Provincial y al Colegio de Médicos.
Hasta el momento, no ha habido comunicados oficiales de las autoridades sanitarias bonaerenses sobre la falta de control durante los cinco años de funcionamiento de la clínica.