El arzobispo García Cuerva se refirió a la polémica por las obras que afectan a la iglesia de Santa Catalina, aclarando que no se trata de un tema de libertad religiosa.
Señaló que la manzana donde se ubica la iglesia es de valor histórico y colonial, y que allí se encuentran cementerios de religiosas y descendientes afroamericanos.
Se expresó preocupación por el posible daño a la estructura, especialmente si las obras continúan.