Evo Morales acusa al actual gobierno boliviano de conspirar contra la democracia, señalando al vicepresidente como responsable de sabotear la gestión. Morales enfrenta graves causas judiciales y se le acusa de estar detrás de las protestas para desestabilizar al presidente Luis Arce.
El vicepresidente boliviano, por su parte, acusa a Morales de estar detrás de las manifestaciones para derribar al gobierno y zafar de sus propias causas judiciales.