Una enfermera llamada Noelia asegura ser la fundadora original de la clínica ahora clausurada en González Catán, que operaba bajo el nombre "Salud Sí" desde 2020. Tras una depresión por el fallecimiento de su padre, su ex-suegro se hizo cargo del negocio.
Al recuperarse, Noelia encontró que su ex-suegro había ocupado los consultorios, cambiado el nombre a "Argentina Salud" y expandido la red de clínicas. Ella lo acusa de estafa y de haberla apartado del negocio que inició.
Se revela que la clínica operaba con irregularidades, como el uso de sellos adulterados de médicos y la contratación de profesionales sin la debida homologación. Una médica cubana ejercía sin título validado en Argentina, firmando con el sello de otro profesional.
La historia se remonta a 2020, cuando Noelia, junto a una amiga médica, habilitó la primera sede. Tras la intervención de su ex-suegro, la amiga fue despedida y el ex-suegro tomó el control, enfrentando ahora graves acusaciones.