El regreso a Argentina tras el terremoto en Nepal estuvo marcado por una profunda emoción y alivio. El reencuentro con familiares y amigos fue un momento muy fuerte, liberando la tensión acumulada durante la experiencia.
Se describe la sensación de seguridad al pisar suelo argentino y la importancia de volver a casa. La vivencia en Nepal dejó una huella imborrable, una historia para contar y la conciencia de haber recibido una segunda oportunidad.