Una trabajadora deasiun cuenta cómo debe abrigarse en su hogar y compartir cama con su hermana y dos hijas para combatir el frío, ya que prender la estufa eléctrica implicaría una factura de luz de 300.000 pesos. La situación se agrava con el costo del transporte, que insume 15.000 pesos diarios, y la necesidad de buscar trabajos informales para subsistir ante un salario mínimo de 500.000 pesos.
La entrevistada critica las diferencias entre la situación de la gente común y los lujos de los funcionarios, como el presidente Milei, mientras las familias luchan por cubrir necesidades básicas como la comida y la calefacción.
La falta de acceso a leña a precios razonables (35.000 pesos el metro cúbico) y el elevado costo de la garrafa (26.000 pesos) obligan a buscar soluciones extremas para sobrellevar el invierno.