Se debate si el alfajor es un postre o una golosina. Se argumenta que considerarlo un postre, especialmente las versiones gourmet como el "Red Velvet", lo posiciona de manera diferente en la percepción del consumidor.
Sin embargo, también se reconoce su función como colación para el desayuno, la merienda o media mañana, lo que lo convierte en un producto "polifuncional". Esta dualidad contribuye a su éxito en el mercado.
Se menciona brevemente el contexto del mercado de golosinas, donde la entrada de productos importados podría estar afectando a las fábricas nacionales.