Se debate si el alfajor ha dejado de ser una golosina para convertirse en un alimento, especialmente en tiempos de crisis. Se menciona que su popularidad se debe a diversos factores: el bolsillo más flaco del consumidor, la moda de sabores nuevos, el marketing y el hecho de que es una "comida justa".
Se destaca que el alfajor es un alimento con calorías declaradas y formatos variados (triple, doble tapa, mini), lo que permite al consumidor saber la ingesta calórica aproximada. Esto lo diferencia de otros productos donde la información puede ser menos clara.