El virus del Ébola, que se transmite a humanos por animales y se propaga a través de murciélagos frugívoros, ha causado brotes significativos en África Occidental. Los síntomas aparecen entre 2 y 21 días después de la infección y pueden provocar fiebre hemorrágica mortal.
Mientras que brotes anteriores tuvieron cientos de casos, entre 2013 y 2016 se registraron 30.000 casos y más de 11.000 muertes en Guinea, Liberia y Sierra Leona. Entre 2018 y 2020, murieron 2.300 personas en la República Democrática del Congo.
Existen tres especies principales del virus: Zaire (la más común), Sudán y Reston. La Organización Mundial de la Salud monitorea la propagación y trabaja en la contención de la enfermedad.