Se enfatiza la necesidad de garantizar una atención de calidad en los hospitales públicos para todos los argentinos, independientemente de su capacidad económica.
Se destaca que, si bien algunos acceden a la salud privada, la mayoría depende del sistema público. La situación se agrava con el aumento de los costos de la salud privada desde la asunción de Milei, mientras el financiamiento público se reduce.