Se registra una marcada disparidad en el acceso al crédito en Argentina: las tasas de interés para las empresas han experimentado una fuerte disminución, mientras que las líneas de crédito destinadas a las personas físicas se mantienen en niveles elevados.
Esta situación genera preocupación en el sector de las pequeñas y medianas empresas (pymes), quienes advierten que la baja de tasas no es suficiente para impulsar una reactivación económica en los próximos meses.