En Duro de callar, desde la casa de Diego Maradona en Fiorito, se profundizó el análisis de la crisis social y económica, con testimonios que comparan la situación actual con la del 2001.
Una entrevistada afirmó que "el hambre es Milei" y que no se debe jugar con la necesidad de los pobres. Se señaló que la historia se está repitiendo y que se ha vuelto a un pasado de dificultades económicas, donde la gente que trabaja no llega a fin de mes.
Se destacó la importancia de la organización vecinal y la ayuda mutua como respuesta a la falta de políticas sociales efectivas. Se advirtió que a los gobiernos no les conviene que los vecinos se organicen desde las bases, ya que esto puede generar cambios profundos.