Alejandro, empleado de un local de ropa en Once, describe la situación económica como difícil y reconoce que la gente ahorra para poder comprar prendas de abrigo. Si bien las ventas se mantienen, los clientes comparan precios y buscan la mejor opción.
A pesar de la crisis, la gente sale a comprar abrigo ante el frío. El comerciante afirma que ofrecen ropa de calidad a buen precio y se preparan para la venta del Día del Padre, enfocada en indumentaria masculina. El empleado se muestra conforme con su salario, el cual se ajusta a la inflación.