Comercios de diversos rubros, como carnicerías y almacenes, están utilizando las figuritas del Mundial como una estrategia para atraer clientes y aumentar sus ventas en medio de la crisis económica.
Los comerciantes ven las figuritas como un "anzuelo" que incentiva la compra de otros productos, generando además nuevos clientes y visibilidad para sus negocios.
La alta demanda de figuritas y álbumes ha llevado a algunos a organizar filas y a pedir más stock, demostrando el furor mundialista como una oportunidad de negocio.