La justicia investiga el uso de ambulancias con patentes robadas por parte de la clínica trucha en La Matanza, las cuales pertenecerían a otros vehículos.
Además, se indaga sobre un presunto negocio de medicamentos a través de dos farmacias cercanas, presuntamente del mismo dueño de la clínica, que recibían fármacos sin la documentación de respaldo.
La clínica también ofrecía una prepaga de 40 mil pesos mensuales por cobertura de salud.