La clínica Argentina Salud, ahora bajo investigación, operaba como una fachada para una red de crimen organizado. Según expertos, la organización tendría divisiones de roles bien marcadas, incluyendo un coordinador que respondía a cartas documento. Se sospecha que detrás de la aparente clínica se esconden otros delitos como lavado de dinero, reventa de medicamentos y uso de certificados truchos.
La fiscalía trabaja para determinar si la familia criminal detrás de la red responde a un cabecilla mayor o si el condenado a 12 años por homicidio es el máximo responsable. La complejidad de la investigación radica en probar la asociación ilícita y los múltiples delitos que se esconderían bajo la aparente actividad de la clínica.