Se realizó una encuesta informal sobre la percepción económica de la clase media-baja y media. Las respuestas reflejan incertidumbre y variabilidad en el estado de ánimo, con expresiones como "hay días que creo que está todo bien y días que creo que se va todo al demonio".
Otras opiniones sugieren optimismo cauteloso, con la creencia de haber "tocado fondo" y que la situación mejorará. Sin embargo, también existe inconformidad y preocupación por el futuro económico y el retraso salarial frente a la inflación.