La economía argentina mostró un crecimiento del 5.5% en marzo, impulsado por sectores como la energía, minería y campo. Sin embargo, este dato macroeconómico no se refleja en la realidad de la mayoría de la población, que sigue experimentando dificultades.
El informe señala que solo el 20% de la población activa se beneficia de este crecimiento, mientras que el 80% restante enfrenta una situación diferente. Los economistas advierten sobre un proceso de estancamiento con fluctuaciones mensuales, y que la tendencia a largo plazo es lo que realmente impacta en la vida de las personas.
Las tasas de interés para préstamos se mantienen elevadas (alrededor del 150%), mientras que las tasas pasivas son negativas frente a la inflación, lo que dificulta el acceso al crédito y la recuperación del poder adquisitivo.